Vigila la calidad del sueño nocturno. No sólo son importantes la cantidad de horas que duermes, sino que el sueño sea reparador.- Atención a los alimentos. No basta con dejar de atiborrarse antes de ir a dormir. Si se disminuye durante el día el consumo de algunas sustancias como el alcohol, la cafeína o el azúcar, la calidad de sueño mejorará.
- Inserta en el día de hoy 2 ó 3 minutos en los que no hagas NADA, salvo estar concentrado en tu respiración. ¿Crees que es fácil?
- Como alternativa a lo anterior, una breve siesta de 10 minutos estaría bien.
- Si sientes la cabeza a punto de estallar, preparárate un té, un café (no muy cargado) o tu otra bebida favorita y disfrútala dando pequeños sorbos.
- Da un paseo corto. El aire fresco te revitalizará y mucho mejor si es de día, para que se estabilicen los niveles de serotonina.
- Aprovecha para meditar o soñar despierto con cosas agradables.
- Deja que un día o dos a la semana sean más relajados. Hazle sitio atus hobbies.
- Que no todo tu ocio sea bullicioso. Guarda un tiempo para estar a solas contigo, para “charlar” contigo mismo de forma relajada.
- Proponte algunas actividades relajantes que sean de tu gusto y practícalas. Por ejemplo: hacer yoga, darte un baño tranquilo, aprender origami… Las hay a cientos.
- Juega. Juega con niños, mascotas, con otros adultos o contigo mismo. El juego es un poderosísimo recurso anti-estrés.
- Haz unos minutos de ejercicio físico. Sí, puede ser bailando, saltando o haciendo abdominales frente a la tele.
- Recurre a la música. Aquella que revive recuerdos agradables o la que, simplemente, te haga sentir mejor ahora.
- Ríe. Dedica unos minutos a buscar eso que te hacer reír. La ansiedad encogerá como el algodón cuando se lava en agua muy caliente. Esto es, mucho.
- Muestra tu afecto. Palabras, sonrisas, abrazos de ida y vuelta… El contacto cálido con quienes amamos mitiga el malestar.
- Ten una vida sexual sana y activa. Que el sexo desestresa no es ninguna novedad.
- Concéntrate sólo y únicamente en el momento que vives ahora. Deja el mañana para después y con él buena parte de tu ansiedad.
Naturalmente, las ideas están para que tú uses aquellas que más te gusten o que mejor se adapten a tus circunstancias. Como hemos dicho, todas son buenísimas para desestresarse.
Nos quedamos con la importancia de aprender a vivir el momento.
Respira profundamente y otorga al descanso un papel importante en tu vida. Descansa del trabajo, de los otros, del futuro e, incluso, descansa de ti mismo.
creado para cambiar la rutina, quitarnos cargas emocionales de encima, relajarnos y disfrutar viendo cosas que nos hagan reir
Formas de quitarse el estres
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